El Chromecast es como la cerveza, con uno solo vas cojo

Foto de Simon Cocks (CC BY)

Mi amigo Leo dice que si sólo tomas una cerveza, vas cojo.

De vez en cuando salimos del trabajo y nos vamos a tomar algo. Después de tomar la primera cerveza me suelta su frase con una sonrisa. Entonces yo no puedo evitar sonreir también al mismo tiempo que levanto la mano para pedir otra ronda.

Si eres un poco geek, te puede pasar lo mismo con Chromecast, que sólo con uno te quedas cojo. He aquí ocho razones para adquirir un segundo Chromecast (o tercero, cuarto… :-)).

1. Usarlo en un segundo televisor o monitor de casa

Dicen que sobre gustos no hay nada escrito (aunque debería). Quizá en tu casa quieres ver una serie o película y cualquiera de las personas con las que convives quiere ver algo totalmente distinto. Además, si habéis probado Chromecast, seguramente nadie querrá renunciar a él. Quizá es el momento de comprar otro Chromecast y solventar así las trifulcas diarias sobre qué vemos hoy (aunque estaría bien que de vez en cuando os pongáis de acuerdo).

Quizá no tienes el problema anterior pero dispones de un garaje u otro espacio en el que haces cosas manuales, o eres un cocinitas y miras recetas de YouTube con el tablet… En estos casos también te puede venir bien otro Chromecast para ver los vídeotutoriales de todo lo que quieres hacer con tus propias manos. Hay gente que tiene un pequeño monitor en la cocina, con un Chromecast evitarás disgustos de manchar tu tablet o que se te caiga por el suelo mientras cocinas.

2. Llevarlo de viaje

Si tienes hijos un poco crecidos y te vas de viaje sólo con tu mujer o tu marido, os lo podéis llevar… sin dejar huérfanos de Chromecast a vuestros vástagos.

Si eres de los que tiene que viajar con cierta frecuencia por trabajo y tienes que alojarte en hoteles, un Chromecast puede animarte un poco esas noches aburridas.

Sea cual sea el motivo, la idea es que no dejes sin Chromecast a los que se quedan en casa. Eso sería un crimen.

Eso sí, tendrás que hacer algún apaño para poder ver contenidos en el televisor del hotel. En su día expliqué cómo configurar un portátil para poder ver Chromecast en hoteles. Hay más métodos como…

a) Configurar Chromecast para que se conecte a tu smartphone, que has configurado antes como punto de acceso Wi-Fi, para compartir la conexión 3G o 4G. Necesitarás otro dispositivo más para configurar el Chromecast y enviarle contenido.

b) Llevar un mini router Wi-Fi al que se conectará Chromecast. Esto sería válido si en el hotel tienen conexiones de red Ethernet. El mini router irá conectado por cable a la red del hotel y por Wi-Fi al Chromecast.

c) Cambiar la dirección MAC del portátil con el que te autenticas al servidor proxy del hotel para conseguir acceso Wi-Fi. Los detalles los encontrarás en el último apartado de 7 problemas que pueden surgir con Chromecast y sus posibles soluciones.

Si vas de viaje y te alojas en casa de otras personas, no tendrás tantos quebraderos de cabeza. Simplemente, conecta el Chromecast en la tele, configura el acceso Wi-Fi y disfruta (si te dejan los anfitriones ;-)).

3. Llevarlo a casa de amigos y familiares

Parecido al punto anterior pero sin ir tan lejos, puedes llevar un segundo Chromecast cuando visites a amigos o familiares para ver películas o series, hacer pases de fotografías, mostrar vídeos propios…

Es cierto que con un solo Chromecast podrías también hacerlo pero entonces podrías dejar sin a quien quede en casa. Suponiendo que vives solo, tendrías que configurar el acceso a la red Wi-Fi cada vez que llevaras el Chromecast fuera de casa y cada vez que volvieras a la tuya. Con un segundo Chromecast, el de casa no habría que tocarlo.

4. Usarlo en el trabajo

En según qué trabajos Chromecast puede aportar también valor. Las empresas de diseño de páginas web pueden mostrar sus trabajos a los clientes en pantallas grandes para lograr mayor efecto. Esto lo pueden hacer desde un ordenador de escritorio, desde un smartphone o tablet. Así el cliente comprueba cómo se ven las páginas web en cada dispositivo pero de forma clara y cómoda.

Las presentaciones para clientes pueden ser también más impactantes con un tablet y un proyector conectado a Chromecast. Más aún con un dispositivo Android compatible con Pantalla de Cast (mirroring con Chromecast). La formación para trabajadores también puede sacar partido al evitar cables y poder usar un tablet como pizarra, por ejemplo.

Los desarrolladores de apps para Android pueden usar también la Pantalla de Cast para hacer demostraciones de sus creaciones y que se vean en pantallas grandes. Las empresas que han encargado una app Android pueden hacer lo mismo para enseñar su funcionamiento a clientes o trabajadores.

En reuniones de trabajo en las que se muestran documentos como hojas de cálculo o textos también puede ser muy práctico. Si se dispone de un televisor o proyector, cada persona que tenga algún archivo que enseñar puede enviarlo desde su smartphone o tablet a Chromecast, esté donde esté. Con la app EZCast para iOS y Android podrían hacer mirroring de los formatos de documento más utilizados (DOC, XLS, PDF, PPT).

Si haces cualquiera de las cosas anteriores con Chromecast u otras que se te ocurran a ti, te verán como una persona que innova, prueba cosas y aporta valor.

5. Montar un equipo de música inalámbrico

No te hacen falta ni altavoces ni reproductores compatibles con Bluetooth. Puedes aprovechar cualquier altavoz o equipo que reproduzca música que tenga una entrada de audio de tipo minijack. Lo único que necesitas es Chromecast más un adaptador HDMI a VGA y audio (ojo, no todos funcionan).

6. Prestarlo a alguien para convencerlo de que necesita uno

Mi amigo Iván me bautizó como “Chromecast evangelist”. Esta descripción me gustó tanto que me la puse en la Bio de Twitter.

Creo que Chromecast es revolucionario y que cambia para siempre la forma de ver contenidos digitales en casa. El problema es que hasta que la gente no ve una demo en directo, se queda bastante igual. Seguro que muchos piensan que soy un flipado cuando les explico las maravillas de Chromecast (probablemente tengán bastante razón).

Lo mejor para convencer a alguien de que necesita un Chromecast es hacerle una demo, explicarle el uso básico y dejárselo un par de semanitas para que le entre el gusanillo. Cuando vuelvas para recuperarlo, seguramente ya estará enganchado.

Yo voy a usar esta técnica para convencer a mi madre de que le iría muy bien un Chromecast. De hecho también sirve de “testing” porque si luego no le saca partido, uno se ahorra la compra.

7. Hacer pruebas sin molestar a los demás

Si eres tan friki como yo y te gusta probar cualquier app nueva que sale para Chromecast, necesitas otro más. Está fue la razón principal por la que yo me compré mi segundo Chromecast. De otro modo hubiera dejado a mi mujer sin poder ver sus series favoritas mientras yo iba chromecasteando y probando cosas varias.

8. Regalarlo a alguien

Un cumpleaños, un santo, unas Navidades, unos Reyes Magos, un San Valentín, un día del Padre o de la Madre, un “porque hoy es hoy”… Hay muchas ocasiones para regalar y quizá Chromecast puede ser un regalazo para según qué personas.

Escribo estas líneas a principios de diciembre, llegan fechas señaladas y si no sabes qué regalar, Chromecast puede ser una muy buena opción.

“Chromecast es como la cerveza, sólo con uno vas cojo”
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