Chromecast cambia el mando

Hay quien se queja de que Chromecast no trae un mando remoto. No han entendido nada.

Chromecast no necesita ningún mando remoto porque el mando es el dispositivo que usas para enviarle contenido: un smartphone, un tablet o un ordenador con Chrome. Un mando remoto tiene varios inconvenientes: puedes perderlo, se le acaban las pilas y muchos botones no se usan nunca. Sin embargo, las aplicaciones compatibles con Chromecast pueden personalizar la interfaz de usuario según necesidades. A veces con un botón es más que suficiente, otras habrá más opciones que serán útiles para esa aplicación.

Chromecast no trae un mando físico. Chromecast hace algo mucho más importante y revolucionario, te da el mando a ti sobre lo que quieres ver y cuándo quieres verlo. Es un mando invisible pero que cambia muchas cosas. Pasamos de esperar a ver un programa de la televisión convencional un día y hora concretos, con publicidad incluida a decidir lo que vamos a ver, en qué momento y sin publicidad. Ahora podemos pausar una película si debemos atender otros asuntos o dejarla a medias para acabarla el día siguiente. Todo esto sin cables y desde nuestro smartphone o tablet.

En mi casa veíamos poca televisión convencional pero desde que tenemos Chromecast es raro el día en que la ponemos. Ahora nuestro televisor lo usamos casi exclusivamente como receptor de Chromecast. La era digital lo cambia todo y de forma bastante drástica. Los hay que se empeñan en intentar hacer ver que no pasa nada y pretenden seguir con el viejo y desfasado modelo. Es el caso de algunas cadenas de televisión españolas que han hecho de perro del hortelano al denunciar al creador de la app Casteando que permitía ver contenidos de dichas cadenas con Chromecast. En concreto se trata de RTVE y Atresmedia que tampoco han hecho nada para incluir la opción de enviar a Chromecast desde sus aplicaciones. Ni dejan que lo disfruten con otros ni lo ofrecen ellas. Eso sí, RTVE sacó una app para ver sus contenidos con Google Glass, un producto que cuesta más de mil euros y que tendrán cuatro gatos. A mi me parece de lo más surrealista aunque quede muy bien en los titulares de prensa. Hay miles y miles de usuarios con Chromecast y no creo que podamos decir lo mismo de Google Glass.

Justo hace un año, el 24 de julio de 2013, Google lanzó Chromecast en EEUU. Meses después lo ha ido vendiendo progresivamente a otros países. Poco después de estar disponible en España, publicaron en El Mundo un artículo titulado ¿Para qué? en el que decían que no valía la pena adquirir un Chromecast por aquel entonces. La verdad es que me indignó bastante pues yo tenía un Chromecast desde diciembre y ya le estaba sacando provecho. Además, hacía pocas semanas que Google había liberado el SDK para que desarrolladores hicieran aplicaciones compatibles y el número de apps compatibles se estaba disparando.

Chromecast es un dispositivo que tiene un potencial enorme. Los primeros que deberían reaccionar son los desarrolladores de aplicaciones. No sólo los que hacen apps para ver vídeos, películas, series o para ver fotos. Cualquier desarrollador que tenga que mostrar datos al usuario puede darle un valor añadido con el soporte para Chromecast y sacarle partido a las pantallas más grandes que se tengan en casa, la escuela o la empresa.

Mientras tanto, los que ya los disfrutamos, le estamos agradecidos a Chromecast por todo lo que nos aporta y por eso le decimos:

¡Feliz cumpleaños, Chromecast!

En Chromecasteando deseamos que cumplas muchos más y que crezcas en número de aplicaciones y opciones.